Introducción
El tatuaje no se reduce a una imagen final. Detrás de cada pieza hay decisiones técnicas, procesos largos y una relación directa con quien confía su piel.
Esta entrevista editorial recoge una mirada desde la escena colombiana sobre lo que significa tatuar con conciencia, disciplina y propósito.
El inicio del camino
Todo proceso en el tatuaje comienza con aprendizaje y observación.
El acercamiento al oficio suele estar marcado por la curiosidad, la práctica constante y la influencia de otros artistas que abrieron camino en la escena.
Más que una carrera rápida, el tatuaje exige tiempo y compromiso.
Técnica y respeto por el proceso
La técnica es la base sobre la que se construye cualquier estilo.
Entender la piel, los materiales y el proceso de cicatrización es fundamental para lograr piezas que perduren en el tiempo.
Aquí, el respeto por el proceso es tan importante como el resultado visual.
El tatuaje como identidad
Tatuar también es acompañar historias.
Cada pieza tiene un significado distinto y se convierte en parte de la identidad de quien la lleva.
Desde esta perspectiva, el tatuaje se entiende como un diálogo entre artista y persona, más allá de la tendencia o la moda.
La escena y su evolución
La escena colombiana del tatuaje continúa creciendo y diversificándose.
Nuevas generaciones de artistas, estilos en constante evolución y una mayor profesionalización del oficio están transformando la manera en que se entiende el tatuaje hoy.
Cierre editorial
Hablar de tatuaje es hablar de disciplina, responsabilidad y cultura.
Esta entrevista editorial busca aportar a la construcción de una memoria colectiva que reconozca el valor del tatuaje como práctica artística y social.